Imaginación, confusión, contraposición, jugo, diversión, son algunas de las características que encontramos en éste joven fotógrafo de 29 años.
 
Siempre se agradece la frescura y la renovación en el arte. Mientras la era digital invade el panorama artístico aún hay quien reclama las cámaras analógicas como el verdadero instrumento artístico de un buen fotógrafo, pero la sociedad avanza, y los recursos expresivos cada vez son más cambiantes.
 
La fotografía digital nos muestra una visión distinta, la visión de unos ojos que miran más allá del objeto, más allá del paisaje, para presentar ante nosotros una realidad nueva.
 
La imaginación de éste joven artista despierta nuestra curiosidad y consigue la belleza en cada imagen. Así una botella de agua puede convertirse en un “Ojo buceador” que nos acecha desafiante, o unos destellos de luz pueden trasportarnos hasta una “nave”.
 
Imágenes lúdicas, inquietantes, como no distinguir entre un tronco de un árbol o la cima de una montaña. La sorpresa es el factor más frecuente en éste recorrido fotográfico, y la novedad despierta una nueva forma de mirar la realidad: la realidad de un buen fotógrafo.

Selección gráfica

Selección gráfica